Ikigai: “tu razón de ser”

¿Quién no sueña con ser feliz?, ¿o con tener un trabajo que nos aporte bienestar?  y sobre todo, ¿quién no desea sentirse siempre joven? Puede parecer una utopía, pero existen herramientas que nos pueden ayudar a alcanzar esta máxima. 

Para ello, tenemos que hablar del término Ikigai, que podría traducirse como “razón de vivir” o “razón de ser”. Se trata de un concepto acuñado a la filosofía nipona, en concreto a la población de Okinawa, donde se concentra la mayor población centenaria del mundo. Dicha longevidad, según los últimos estudios, no sólo se debe a una dieta equilibrada, sino también a las ganas de vivir y al empeño que ponen por levantarse cada día con ilusión y con miras a trabajar en aquello en lo que realmente se sienten identificados.   

Cuando hablamos de Ikigai, lo hacemos de motivación, de identificar aquello que más nos gusta para ser feliz. En definitiva, de marcarnos una misión que podamos alcanzar, donde el  camino hasta su consecución nos reporte sensaciones positivas que nos permitan ser feliz. 

Ahora bien, ¿cómo podemos aplicar este concepto a nuestro entorno laboral? Es muy probable que muchas personas tengan trabajo y no se sientan realizados; otras, que quieren trabajar pero no saben cuál es su perfil profesional; y ¡las hay que han encontrado en su puesto de trabajo su verdadera vocación! Dejadme que os diga que para los dos primeros casos, existen herramientas que nos pueden ayudar a conseguir ese “Ikigai”.  

Para ello, podemos formularnos cuestiones como por ejemplo: ¿En qué eres bueno? ¿Qué es aquello que amas?, ¿Por qué actividad podrían remunerarte? Y ¿qué es lo que el mundo necesita que tú puedes aportar? 

Si entre las repuestas que has contestado a las preguntas ¿en qué eres bueno? Y ¿por qué podrían pagarte? existe alguna coincidencia, estaríamos hablando de que esa seria tu profesión. Si quieres saber cuál es tu pasión, mira si hay respuestas similares  en aquello en lo que eres bueno y en lo que amas. Para descubrir tu verdadera vocación, constata que tienes coincidencias entre lo que el mundo necesita de ti y por lo que podrían remunerarte. Y para conocer tu misión, que tengas respuestas iguales entre lo que amas y lo que tú puedes aportar.  

El compendio de esta suma, te muestra esa Ikigai que todos tenemos, pero que no todo el mundo sabe de su existencia.  

Os animo a que llevéis a cabo esta práctica que nos puede guiar en la búsqueda de nuestro rol en la vida, a que vivamos de una forma mucho más placentera y a que nos dediquemos en aquello que realmente nos gusta y nos apasiona. En definitiva, que nos ayude a ser más felices.

Sandra Gallego Chaves

Tags: , , , , ,

No hay comentarios

Deja un comentario

*